Monólogos mentales manifestados en realidades oníricas

[youtube:http://youtu.be/FuvWc3ToDHg%5D
Sueños proliferan estas últimas semanas, la rutina sabática me entrega epifanías y desmotivaciones constantes. Un sueño en particular me incómodo, el sueño creo que se desenvolvía en mi pieza o un lugar muy parecido a ella, estaba diciéndole algo a una persona que misteriosamente oscilaba entre mi madre y un señor que desconozco, le hablaba a esta doble persona sobre mi vida, sobre la vida que estaba llevando, sobre la realidad en la cual estaba estancado e inmerso, lo que quería hacer con mi vida, lo que quería expresar, descubrir, amar, experimentar, etc; era uno de esos monólogos mentales que constantemente se reproducen en tu mente solo que ahora se lo decía a un extraño ser etéreo y en un escenario con la otredad mucho más real, hablaba de mis frustraciones, mis problemas, mis trabas mentales, todo esto diciéndolo de una manera muy extasiada o exaltada, quizás era pasión. Recuerdo la última línea de este monólogo onírico, que decía algo más o menos así: “quiero vivir, quiero mejorar, el problema no son las circunstancias o el entorno que me rodea, lo único que me detiene de hacer todo lo que quiero hacer soy yo mismo…”.  Antes de que terminara el sueño recuerdo haber mirado hacia al lado, hacia mi cama, y había un simpático libro que aparentemente explicaba como expresar nuestras ideas o emociones en el cine, o al menos eso pensé que contenía el libro al mirar su portada.

Mi conciencia se manifiesta desesperadamente hasta en los sueños que nunca tuve pero que ahora comienzo a tener, mi conciencia, mi ser, pide con paciencia que sea, que exprese, que ame, que sienta, que viva, que sea todos nosotros, que vuelva a mi.

Volvamos a vivir esto


Hay segundos, minutos, horas, días, meses, años o vidas que nos gustaría volver a vivir. Es como lo que me suele pasar con muchas canciones, como me gustaría volver a escuchar por primera vez esas canciones, volver a sentir las emociones que emanaron en mi esas canciones, volver a las reminiscencias que evocaron en mi esas canciones cuando las escuché por primer vez. Y esto de las canciones también se repite con momentos en específicos de nuestras vidas, como nos gustaría volver a ciertos momentos y volver a vivirlos una y otra vez, sin cambiar absolutamente nada, pero a lo que me refiero por si aún no me entienden, es a vivir los momentos como si fuera la primera vez que viviéramos estos, volver a evocar esos mismos pensamientos que esa vez se transformaron en ciertas emociones y esas emociones mutaron a nuestros sentimientos.

Lástima que no se puede, pero aún así tenemos los recuerdos, aún podemos recurrir a ellos y quizás retroalimentarnos de ellos, a veces somos tan prolíferos con nuestros recuerdos que de alguna extraña forma los volvemos tan vívidos, tan reales, tan sensitivos, que sí, es como si estuviéramos viviendo nuevamente ese recuerdo. Por suerte tenemos las canciones, que junto con ayudarnos a volver a esos añorados momentos, también nos permiten repetir y repetir las emociones/sentimientos que provocan en nosotros.
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Se suponía que esto no debía pasar…


– Ella no debería estar pasando por esto, todavía no, se supone que esto no le debería estar pasando.
– Pero quien nos dijo que debe ser así, quien nos dijo que esto debía pasar a cierta edad o a ciertas personas. ¿Por qué a veces tenemos la ilusión de que somos afortunados o desafortunados?
– A veces nos preguntamos porque nos pasan estas cosas a nosotros y al resto no, pero en que momento pensamos que a nosotros no debería pasarnos esta clase de cosas, es así como funciona todo, es como mantenemos la rueda girando, algunos sufren y otros no, es así de simple.
– ¿Pero cual es el sentido de todo esto?  pero quien nos dijo que esto debía tener un sentido, nadie, por lo menos no un sentido universal u holístico, quizás nosotros somos quien le damos algo de sentido a todo esto, que a ratos parece un absurdo cualquiera, pero créanme no lo es.

– ¿Qué pasa con la gente que ve la muerte como algo malo? Que nos ha pasado para sentir la muerte algo tan ajeno, cuando ésta forma cada segundo de nuestras vidas, cada segundo la muerte se está fabricando para ti, cada paso que das va en dirección hacía la inevitable e inexpugnable muerte.
– Pero que nos ha pasado que la vemos como algo malo o que no forma parte de la vida misma, la muerte sí es parte de la vida, es el proceso que requiere la existencia para seguir avanzando, la realidad debe ser así, no puede ser eterna, no dentro de este plano al menos, refiriéndonos al espacio-tiempo en el cual vivimos.
– ¿Pero a que nos referimos cuando decimos que la muerte es parte de la vida y no algo ajeno a ella?
– Nos referimos a que la vida, la muerte, la existencia, realidad, cosmos, que cada una de estas cosas no son más que lo mismo, forman un todo, cada fragmento de la existencia que conocemos forman un todo, ¿pero qué es un todo? probablemente es todo lo que fue, es y será alguna vez, un todo es todo lo que conocemos, conoceremos y nunca conoceremos. Es que sin muerte no habría vida, y viceversa, no puedes desfragmentar  una parte del todo, porque o sino ya no sería un todo y más bien sería un absurdo…¿Y si todo esto es una falacia y en realidad un todo es un absurdo? ¿Entonces qué?…

O tal vez, como muchos han dicho, la vida es un sueño y no estamos más que esperando a despertar y el despertar sería la muerte misma. La muerte podría ser el camino del despertar. Quien sabe hay tantas teorías que es mejor no mencionarlas todas.
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